
Nuestro objetivo, este fin de semana, una corvina y un salmón - en las fotos la corvina-.-

Vista de cerca, se veía muy bien.-

Los abrimos por el medio y a la parrilla (escamas para abajo).-

De inmediato, manteca y jugo de limón en cantidad suficiente.-

Por otro lado, preparamos las guarniciones.-

Cebolla y pimientos, al fuego, con aceite de oliva.-

Dorados los ingredientes anteriores, entraron los champignones.-

Más tarde, vino blanco, sal y pimienta; por último, cuando se volatilizó el vino blanco, crema de leche. Una vez caliente, se tapa y se lo deja a la espera del plato principal.-

Por otro lado, pimientos - verdes, rojos y amarillos -, cebolla de verdeo, cebolla común y tomates, saltados en aceite de oliva.-

Sigue el proceso esperando que se doren los ingredientes, previo salpimentar.-

Por supuesto, para engañar el estomago, una
"picadita" - queso, salame, caballa en aceite y galleta -, con un buen vino (malbec).-

Ello, acompañado por unos cuantos huevos duros de producción propia - obviamente, debe entenderse de gallinero propio -.-

Contemporáneamente, los pescados iban cambiando de color progresivamente.-

Entonces llegó el momento de preparar los calamares. Sencillo, una plancha, manteca, se agregan los calamares, se le agrega jugo de limón, sal y pimienta.-

En escasos tres minutos, ya está.
¿No lo hizo nunca?. Le aconsejamos que pruebe; exquisitos. Esto lo comimos, hace un tiempo, en Setubal, Portugal, acompañado con vino verde.-

No, no nos olvidamos de la corvina y el salmón. Mientras degustabamos la picada, y luego, los calamares, seguimos agregando manteca y jugo de limón.-

Cuando estuvieron listos, los colocamos en una tabla, se les vino encima la salsa que habíamos preparado dorándola en aceite de oliva, y la trasladamos a la mesa.-

Lo ocurrido después, fue inevitable; repentinamente, comenzó un violentísimo
"carancheo".-
Nadie se quedó atrás.-
Si no me cree, observe.-
¡Epa! en segundos desapareció un cuarto de la corvina.-

Para que seguir, en la foto el postre.-

Parece, sólo parece, que la próxima víctima es un
"lechonchito". Ampliaremos.-