18 abril 2009

DEBE CONOCER EL RESTAURANT "MATUTE" DE LAS HERAS, PROVINCIA DE BUENOS AIRES.-

Todo comenzó promediando la semana; un llamado telefónico, otro, y otro, hasta que se acordó, entre algunos integrantes de la Asociación y amigos, asar un lechón el día sabado 18 de abril - es decir, hoy -. Empero, el día viernes - ayer- el pronóstico indicó que el sabado sería desapasible y lluvioso.
Así las cosas, se decidió suspender el "chochan" y programar otra actividad. Bastó que alguien dijera vamos a "MATUTE", en Las Heras, para que, atento a su reputación como asiduo concurrente a buenos lugares gastronómicos, todos aceptáramos.
Consecuentemente, hoy en horas del mediodía, nos encontramos en la puerta de la sede de la entidad, en San Antonio de Padua para, desde allí, en tres automoviles, partir hacia General Las Heras.
Al llegar a General Las Heras, bastó con preguntar por el Restaurant "MATUTE" para que, rápida y por cierto muy gentilmente, nos indiquen cómo llegar (acceso muy fácil). Bien así lo hicimos y así llegamos al lugar.
Nos encontramos, frente a la estación ferroviaria, con esta fachada.- Al ingresar, nos recibió LUNA; el idioma español no es tan rico como para dar cuenta, con precisión, de la diligencia y atención de la muchacha.
Así, el grupo, rápidamente estuvo confortablemente ubicado degustando un exquisito vinto tinto "LUIGI BOSCA" (Malbec).-
El lugar, un típico Bar y Restaurant de ciudad de campo.-
Por cierto, sobriamente ornamentado.-
Empezamos, luego de unas galletas de campo calientes con manteca y queso untable, con una excelente picada - fría y caliente -, compuesta por fiambres (jamón crudo, jamón cocido, matambre de pollo, matambre de vaca, salame, quesos, palmitos con salsa golf, ajies en vinagre) y pizza a la piedra fría; asimismo, en caliente, rabas, cornalitos, milanesas, papas fritas,etc. En fin, parecía que imaginaban que no almorzaríamos. Luego empanadas.-
Cuando nos disponíamos a tomar contacto con la realidad, LUNA nos dijo"Bien señores, que les encargo".-
Previo mirarnos - conducta que fue imposible disimular -, algunos optamos por un exquisito GUISO DE MONDONGO.-
Otros, se inclinaron por las pastas (CINTAS CON CHAMPIGNONES, CEBOLLA DE VERDEO Y CREMA).-
Al momento de los postres, FLAN CASERO, sea con dulce de leche y crema, sea con dulce de leche sólo.-
También, ensalada de frutas casera.-
Luego, café y té.-
Finalmente preguntamos ¿Que rompimos? y nos trajeron "la dolorosa", oportunidad en que MARIO SCINTO, previo beso de LUNA - de lo contrario, según dijo, no pagaba -, obló el importe correspondiente.-
A nuestros amigos les decimos que se trata de un lugar que merece ser visitado (suma tranquilidad, manifiesta limpieza, muy buena atención, excelente comida, acomodados precios).-
VOLVEREMOS.-

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HE AQUÍ, MEDIANTE LA PRESENTACIÓN QUE INCONTROVERTIBLEMENTE MERECEN, "LOS ENEMIGOS DE LA VACA".-

ALGUNAS PREFERENCIAS DE "LOS ENEMIGOS DE LA VACA".-

HISTORIA DEL BRINDIS.-

Según el diccionario de la Real Academia Española el término brindis significa: (Del aleman "bring dir's", yo te lo ofrezco).
1. Acción de brindar con vino o licor.
2. Palabras que se dicen al brindar.
El origen del término se remonta al siglo XVI, y tiene como motivo la celebración de una victoria del ejército de Carlos V sobre su oponente.
Según relatan los historiadores, el lunes 6 de Mayo de 1.527, las tropas de Carlos V toman de forma victoriosa Roma y la saquean. El saqueo fue algo imprevisto. Lactancio, caballero mancebo de la corte del Emperador, convencerá a su interlocutor, el Arcediano del Viso, testigo del saqueo, de que el Emperador ninguna culpa tuvo en ello y de cómo Dios lo permitió por el bien de la cristiandad.
Con motivo de tal victoria, cuenta la historia, que los mandos militares llenaron sus copas de vino, las alzaron al frente y dijeron la frase anteriormente citada: "bring dir's", yo te lo ofrezco. Este hecho, ha dado lugar a la tradición de brindar cuando se celebra algo.
Pero como en todas las historias, hay otras versiones que adelantan mucho más, en el tiempo, los orígenes de los brindis.
Estos lo sitúan en tiempos de los griegos, y tiene que ver con la muestra de confianza que el anfitrión ofrecía a sus invitados. En los grandes banquetes y convites que los más pudientes organizaban para su deleite o en honor de alguien, los criados servían en las copas a todos los invitados y el anfitrión alzaba su copa y tomaba un trago, como señal de que aquella bebida era buena y no tenía veneno alguno. Por aquel entonces, la mejor forma de eliminar a los enemigos era envevenar la bebida.
En todo brindis se plantea la cuestión sobre chocar o no las copas. Aunque es suficiente con hacer el gesto hacia el resto de los comensales, alzando levemente la copa, hay muchas veces que nos gusta el choque de nuestras copas con la de los vecinos de mesa. Lo más correcto es no hacerlo.
Pero chocar las copas también tiene su origen. Uno de los más avalados por la historia, es que el choque de las copas tenía la función de "salpicar" y mezclar el contenido de ambas copas, sobre todo entre los monarcas y los nobles, que utilizaban estos métodos para eliminar rivales, para demostrar que no se ofrecía ningún tipo de bebida envenenada. Así, si cualquiera de ambas bebidas contenía veneno, este quedaría repartido en ambas copas. Como vemos, entra de nuevo en juego una cuestión de confianza y muestra de amistad en el rito de chocar las copas.
Otra de las versiones, indica como origen las sociedades romana y griega, donde eran habituales los grandes banquetes y fiestas. Era tal la magnitud de aquellas fiestas, que los comensales solían levantar y golpear sus copas para llamar la atención de los sirvientes y para que les sirvieran de nuevo más bebida.
Esta costumbre pasó al brindis, con que se golpeaban las copas para llamar la atención del resto de comensales para hacer el brindis.
Es costumbre también a la hora de brindar decir alguna palabra o expresión como salud, cheers, proischt, saude, salute, santé, etc.

HISTORIA DE LA ASOCIACIÓN "LOS ENEMIGOS DE LA VACA".-

Corrían los primeros años de la década del 90, cuando un grupo de amigos, residentes en San Antonio de Padua, Partido de Merlo, Provincia de Buenos Aires, República Argentina, al finalizar un torneo de "paddle tennis", decidieron organizar un asado.
Por cierto, como verán, el asado resultaría inolvidable.
Fue durante los postres cuando alguien formuló una pregunta:
¿Qué pasaría si, tal como está sucediendo, las vacas, que son aproximadamente cincuenta y dos millones, se siguen reproduciendo más rápido que el crecimiento de la sociedad argentina que, a la fecha, no supera los veintisiete millones de habitantes?
Muchas fueron las respuestas, advirtiéndose que el consumo de vino se hacía notar.
Así, otro reflexionó ¡Ustedes hablan de las vacas y nada dicen de los corderos, los cabritos, los lechones, los pollos, los pavos, y todo lo que anda por ahi! ¡El problema será mucho más grave, y mucho antes, de lo que Uds. vaticinan!
¡Atención viejo, y los peces, los mariscos, todo lo del mar! espetó otro.
¡Estamos en peligro, lo único que queda es comerlos! dijo el que, quizás, menos había hablado hasta el momento.
De allí, hasta la propuesta y acuerdo de organizarse y acometer la tarea, pasaron escasos minutos.
¡Debemos empezar cuanto antes! dijo uno.
¡Mañana sabado! contestó otro.
Bien, he allí, aunque cueste creerlo, el evento que excitó la conformación de la Asociación "Los enemigos de la vaca", denominación que fue asignada porque la primer tarea fue "dar cuenta" de un costillar vacuno.
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