La decisión, de algunos de los integrantes de "Los Enemigos de la Vaca" y contados amigos de la entidad, fue encontrarnos a almorzar. En definitiva,se trató de un chivito.En la fotografía de arriba puede verse a Don Horacio Riselli custodiando el "bichito".-
En la fotografía de abajo, el mismo Riselli, dispuesto a preparar unas habas con panceta, que se presentaría como entrada.-
¡¡¡Epa!!! ¡Me equivoco, o todo está cambiando de color!.-
En la fotografía que obra abajo, la cebolla de verdeo y la panceta comienzan a dorarse, mientras las habas esperan.-
Ocurrido ello, agregamos vino blanco y agregamos, también, las habas.-
Contemporáneamente, derretimos un pan de manteca, agregando dos cabezas de ajo, obviamente picado, a fin de "pintar" el chivito.-
La fotografía muestra el preciso momento en que, dos de los presentes, "meten mano" en el disco de arado que contenía las habas.-
¡¡¡Vean que rabanitos!!!
¡¡¡Vean que habas!!! Las mismas plantas de las que cortamos las habas que ya habían sido elaboradas.-
Salen los chorizos y los presentes aplauden. Es que se habían terminado las habas. ¡Vean el recipiente que las contenía!
¿No es una pinturita?
¡Marche el chivito!
En pocos minutos, medio "bicho" había desaparecido.-
¡Ahhh! El vacío quedó así. ¿Qué le parece?.-
Después, brindis (champagne o whisky).- 














































