VIERNES 12 DE MARZO DE 2010.-
Previo sortear una emboscada que había consolidado un contingente enemigo, cinco de los integrantes de "Los Enemigos de la Vaca" llegamos al lugar preestablecido, la laguna de Lobos, provincia de Buenos Aires; puntualmente, al Club de Pesca de Lobos.-
El lugar se presentaba sumamente acogedor; en la fotografía pueden verse dos de los móviles de la entidad y, a la derecha de ellos, la comodidades - cabañas - que ocuparíamos.-
Ello ocurrió aproximadamente a las 10,30 horas del día referenciado, motivo por el cual, pocos minutos después, procedíamos a prender el fuego a fin de llevar a cabo un modesto, modestísimo, asado.-
Ello así, habida cuenta de que, el mismo, sólo estaría integrado por chorizos, chinchulines y una tabla de costillar.-
Claro, ello no sería todo; estaría precedido de una humilde "picadita" (matambres, uno normal, el otro, picante).-
También daríamos cuenta de unos huevos duros, provenientes del gallinero de "La Mora".-
Así comenzó, culinariamente, la jornada.-
Mientras, uno de los conspicuos integrantes de la entidad - Don Antonio Pascual Scinto -, soportando veladas críticas y clandestinas chanzas, preparaba un equipo de pesca.-
El asado fue repatingado del lado opuesto, mientras los chorizos y los chinchulines eran sometidos a igual proceso en una parrilla aledaña.-
Así las cosas, el grupo, licor del Dios Baco mediante, esperaba combatir.-
Primero, los chorizos, momentos más tarde, los chinchulines.-
Más tarde, el asado.-
Finalmente, el postre - en el caso, un pan dulce especial que se ha convertido en el preferido de "Los Enemigos de la Vaca" (se consigue en Confitería Del Valle - Avenida Santa Fe al 2300, Ciudad Audónoma de Buenos Aires -).-
¡Bien, a otra cosa! Siendo las 15,00 horas aproximadamente, tomamos el motor fuera de borda que llevamos y lo colocamos en un casco - bote - que procedimos a alquilar, zarpando de inmediato.-
Luego de unos minutos de navegación, iniciamos la pesca; más allá de algunos piques de aventurados mosquitos, nada ocurrió.-
Ello hizo que, quien no tuvo infancia - Don Horacio Riselli -, comenzara a soltarse.-
Así fue que, luego de que el motor racalentara y, consecuentemente, uno de los tripulantes debiera remar por espacio de casi una hora - Don Juan Asador Magistral -, volvimos a tierra firme, lugar donde, increiblemente, cambió nuestra suerte - aunque pequeñas, las carpas no nos daban descanso.-
En pocos minutos, ese era el resultado.-
Pero ello no fue todo, cuando comenzaba a oscurecer, una hermosa voluminosa carpa decidió venir hacia nosotros.-
¿No era hermosa?.-
De pronto alguien dijo ¡Mucha pesca pero que ca... vamos a comer; son las ocho de la noche!.-
La respuesta no se hizo esperar ¡Como dijimos, conejitos al vino blanco! (en la fotografía pueden verse dos ejemplares a punto de soportar el hervor con vino blanco).-
Paralelamente, cebollas, cebolla de verdeo, pimientos (rojos y verdes) para iniciar el preparado de la salsa; claro, en nuestro gran y fiel compañero el disco de arado.-
Cuando se habían dorado debidamente las cebollas y los pimientos, entraron al disco los conejitos que habían sido sometidos al pertinente hervor en vino blanco.-
Luego, agregamos tomates, previamente pelados por supuesto.-
Más tarde, agregamos las papas.-
Después, sal, pimienta, oregano y fuego lento.-
¡¡¡Ahhh, bueno!!! ¡¡¡Que pedazo de fotografía!!!
Después del postre, en el más absoluto silencio, a "centimetros de la orilla", el "champagnito" de rigor.-
Escaso lapso después, llegó el momento de descansar (en la fotografía los hermanos Scinto).-
SABADO 13 DE MARZO DE 2010.-¿Hay que aclararlo? He aquí el amanecer del día sabado. ¡¡¡Espectacular!!!.-
¡¡¡Sencillamente espectacular!!!
Luego del desayuno (café, té, mate cocido, etc, con tostadas, manteca, mermeladas, etc., traídas por personal del lugar), la decidida con anterioridad caminata matinal alrededor de la laguna.-
En la fotografía, otro momento de la caminata.-
Tres horas después, iniciamos la elaboración de una salsa (con lo que quedó del asado del día anterior - carne y chorizos -, más cebolla de verdeo y cebolla, iniciamos su cocción en "escasísima" cantidad de aceite.-
Cuando alcanzó su punto exacto, agregamos puré de tomates.-
Como se ve, fuego lento mediante, avanzaba el inexorable proceso de reducción de liquido.-
A medida que pasaba el tiempo, la cosa mejoraba. Después, sal, pimienta, ají molido y oregano (al final).-
Mientras, en el interior de la cabaña, avanzaba la cocción de los tallarines.-
¡Miren, para qué abundar, este fue el resultado!.-
Siendo las 15,30 horas del sabado, aproximadamente, llegaron dos amigos más - Don Hugo Passi y Don Norberto Nessi -.-
¡Y llegaron con una corvina de siete kilos!.-
¿Que ocurrió entonces? Ocurrió que la corvina que trajeron y la carpa que se "hizo amiga" el día anterior, terminaron arriba de las parrillas.-He aquí la corvina.-
He aquí la carpa.-
He aquí las dos.-
Ello, mientras presenciabamos un hermoso atardecer.-
Matambre y vino mediante, el grupo esperaba "el pescadazo".-
Contemporáneamente, ya condimentada (manteca, limón, provenzal, en una mitad, y chimichurri, el del asado, en la otra), la corvina se veía así.-
Mientras, la carpa y dos mitades de calabaza, se veían así.-
Más tarde, la corvina, se preparaba para presentarse en sociedad.-
Salió la carpa y los muchachos comenzaron la tarea de "chimangueo".-
Promediando el procedimiento, las caras habían cambiado.-
La carpa, también había cambiado.-
La corvina ya estaba lista para, como dijimos, presentarse en sociedad.-
Y se presentó no más.-
Bastó que se presentara, para que, de inmediato, se reiniciara el proceso de "chimangueo".-
¡¡¡Bueno, un poco de orden, por favor!!! se escuchó.-
¡¡¡Dije un poco de orden, por favor!!!, volvió a escucharse.-
Fin de la corvina.-
Luego de los postres, el "champagnito" y el reparador descanso.-
DOMINGO 14 de marzo de 2010.-
Seis horas después, un nuevo amanecer.-
De inmediato, pudo verse a los pescadores que concurrieron al lugar, después de haber recibido la autorización de salida - sólo se puede pescar de sol a sol -.-
Mientras, previo al desayuno que llegaría minutos después, suministrado por personal del lugar, unos mates en la orilla de la laguna.-
Después, otra sorpresa. Otro miembro de la entidad que, por lo visto, tampoco tuvo infancia. El "almirante" Passi procedió a comenzar el inflado de su buque.-
Y siguió con dicho procedimiento.-
Y lo llevó a la orilla. Ya, en ese momento, se escuchaba ¿No se le ocurrirá meterse en la laguna con esa porquería?.-
La respuesta fue la que se ve en las fotografías siguientes.-
¡¡¡Por favor!!!.-
Alcanzado el presente estadio, la costa se llenó de curiosos que preguntaban ¿Quién es ese loco?, oportunidad en que contestamos ¡No sabemos, vino sólo, vino de allá!.-
El mediodía se acercaba, circunstancia que provocó que se iniciara el fuego que requeriría un humilde asado, el de despedida.-
¡Este!.-
Antes, la "picadita" (morcilla fría y el interminable matambre).-
Promediando el asado de lo que constituiría nuestro almuerzo, la cosa se veía así.-
Y la ensalada - pepino, cebolla y tomate - se veía así.-
Ya más adelantado, el asado podía verse así. Por su parte, el conejito, que había quedado de un evento anterior, era calentado en la sartén que fue colocada sobre la parrilla.-
El almuerzo transcurrió como todos los momentos de racionamiento, sin novedad.La fotografía da cuenta del momento en que el cronista responsable de la presente cobertura - Don Juan Asador Magistral - emprende su regreso a fin de asumir la responsabilidad de realización de la misma.-
Bien, eso fue todo - claro, lo que se puede narrar -. Por lo demás, ya se decidió la realización de un nuevo evento a fin de reunir a la totalidad de los miembros de la entidad - como debe haber sido advertido, sólo siete de los nueve miembros de la asociación, protagonizaron la salida de esparcimiento y gastronomía referenciada -.-
Hasta la próxima.-
Tal como se informara oportunamente, mañana viernes, en sus primeras horas, el nucleo duro de "Los Enemigos de la Vaca" se desplazará hasta la Laguna de Lobos, Provincia de Buenos Aires, donde desarrollara tres jornadas de esparcimiento y, esencialmente, de labor culinaria.
Será sede del encuentro el "Club de Pesca Lobos", entidad que cuenta con adecuadas instalaciones a esos efectos (excelentes cabañas con todo lo que se necesita - totalmente equipadas con amplio estar-comedor, dormitorios con camas marineras, anafe, heladera, agua caliente, estacionamiento semi-cubierto, y parrillas al aire libre. Las mismas son entregadas en destacable estado de higiene, con ropa de cama y ropa de baño. Adicionalmente cuentan con servicio de TV por cable - para olvidarse del trajín diario).
Algunos trascendidos indican que, el día viernes, al mediodía, el menú será "asado con ensaladas"; a la noche, al momento de la cena, serán degustados varios "conejitos al disco" . El menú de los restantes días, será determinado oportunamente.
En cuanto a actividades, con seguridad los presentes, como es harto habitual, darán puntual solución a todos los problemas que se evidencian en el país, señalarán a quienes serán máximos protagonistas políticos del futuro, señalarán las estrategias que inexorablemente deben sostener sus equipos de futbol, identificarán a la más bella "mujer argentina", etc., claro que en ningún caso coincidirán y, si queda tiempo, dedicarán algunos instantes a la pesca.
¡Bien, por ahora, eso es todo! ¡Si quiere saber más, deberá esperar futuras coberturas!
¡Hasta todo momento!.-
Eramos tres y, cuando advertimos que se había superado el mediodía de hoy - sabado 06 de marzo -, se escuchó una pregunta no menor ¿Qué vamos a comer? La respuesta inmediata, de uno de los presentes, fue ¡Vamos a comer por ahí!, mientras que los dos restantes coincidieron en ¡Hacer algo rápido!
¡Unos bifes con ensalada! espetó uno, ¡Yo estoy de acuerdo! dijo otro y, finalmente, se escucho de parte del tercero, ¡Los bifes ¿Los dibujamos?!¡Porque que yo sepa, no los tenemos y las carnicerías ya cerraron!
Finalmente se impuso lo único que, realmente, podría ocurrir; ¿Que tenemos? ¿Tenemos fideos? ¿Porque no hacemos unos spaghettis con salsa bolognesa? ¿Tenemos carne picada? La respuesta fue ¡Si! y comenzó la actividad.
Dos ollas, en una agua hasta lograr el hervor, en la otra, pimientos - rojos y verdes -, más cebolla, a fin de alcanzar su "dorado".-
Como se ve, tanto los pimientos como la cebolla deben estar cortados burdamente, groseramente; en otras palabras, "a lo guaso".-
Cuando se alcanzó su "dorado" se le agregó la carne picada que, por suerte, aguardaba en la heladera.-
Más tarde, agregamos puré de tomates, y aseguramos fuego lento, por supuesto.-
Ulteriormente, llegó el momento de condimentar, a gusto por supuesto. En nuestro caso, sal, pimienta, ají molido y, por último, oregano.-
Cuando el agua alcanzó su hervor, se cayeron dentro de la olla, los spaghetti; (aproximadamente 500 gramos).-
Así, tal como se ve en la imagen, las ollas cumplían con la misión asignada.-
Por fin, llegó el momento de "activar el paladar" y, para ello, nada mejor que degustar un buen vino.-
Mientras la cosa avanzaba, seguiamos "activando el paladar". ¿Se entiende?.-
Cuando la salsa estaba "justa", "justita", apagamos el fuego.-
Bien señores, superado el colado de los fideos, he aquí las tres porciones. ¡Vean lo que era este plato!.-
¡O vean éste!
¡O vean el último!
De postre ¡Otro tubo!, ¿Se entiende? Aunque ya no era posible activar más el paladar.
He allí la solución a un problema que, inicialmente, parecía relevante; todo ello en menos de una hora y cuarto. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Somos unos genios!!!!!!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Estamos orgullosos de nosotros mismos!!!!!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡¡Cuantos nos estarán envidiando!!!!!!!!
Ha consignado Victor: "Uy! Don Antonio me ha ido a dar en mi otra gran pasión... los cuchillos!!!, entre cuchillos criollos y de cocina debo tener como 30 y todavía me parecen pocos. En estos días defino un poco el viaje y cuando lo tenga claro le haré un encargo de varios ejemplares para regalar y por supuesto para mi colección... aunque eso me cueste el divorcio! (no hay mal que por bien no venga!)...Un saludo don Antonio y demás "enemigos"...Víctor". Estimado Victor:Recibido que sea el E mail que te pedimos nos envíes, coordinaremos absolutamente todo lo inherente al encuentro.Por lo demás, por estos lares, cuando presentimos que nuestras esposas se pueden enojar porque hemos decidido comprar un cuchillo, les ganamos de mano; las sorprendemos regalándoles una cuchara.Fuerte abrazo. "Los Enemigos de la Vaca".-

"Sencillamente increible!, Pedazo de asado... Ni Miguel Angel compondría un cuadro con la armonía que colocan los "enemigos" las achuras en la parrilla. Estoy de acuerdo, por lo que se ve, que no hay achuras como las de los enemigos de la vaca. Pronto espero comprobarlo por mi mismo.
Un saludo "enemigos" y hasta pronto.
Víctor".-
Estimado amigo:
Pronto comprobaras, personalmente, las bondades de nuestras carnes, las virtudes de nuestros vinos y, puntualmente, las destrezas, en sus roles de asadores, de los miembros de la entidad. A esos efectos, te pedimos hagas una comunicación a losenemigosdelavaca@yahoo.com.ar , a fin de quedar prolijamente contactados - conocer tu E mail - y, de esa manera, coordinar nuestro próximo encuentro.
Fuerte abrazo. "Los Enemigos de la Vaca".-
Se impone a la opinión pública que, los integrantes de la Asociación "Los Enemigos de la Vaca", han decidido pasar tres días de esparcimiento y, obviamente, prevalentemente gastronómicos, en la Laguna de Lobos, Provincia de Buenos Aires.Se abundará previamente, y con posterioridad, sobre el particular.-
Siendo las 18,00 horas aproximadamente, del día de ayer, tal como estaba previsto, nos encontramos en "La Mora" a fin de dar cuenta de unas exquisitas achuras.
Así las cosas, encendimos el fuego y cargamos la parrilla con chorizos, chinchulines, mollejas, tripa gorda, centro de chinchulines, vacío y un trozo de chivito.
En oportunidad, le agregamos las brasas.
Contemporáneamente, uno de los presentes, elaboró una de las ensaladas (lechuga, tomate, cebolla).
Otro de los presentes, elaboró una nueva ensalada (papa, huevo, romero).
A su tiempo, dimos vuelta lo cargado en la parrilla.
Mientras, algunos de los asistentes, licor del Dios Baco mediante, esperaban.
Poco tiempo después, la cosa se veía así (el jarro contiene manteca, jugo de limón y romero a fin de ser utilizado en el pincelado del chivito).
Aquí se ve como, Don Carlos Pagnota, precisamente, baña el chivito con el preparado antes mencionado.
¡Y se largó! Momento en que salen los chorizos.
Don Eduardo Bazzi también colabora con el bañado del chivito.
Habiéndo "viajado" los chorizos, la parrilla podía verse así.
Salen los chinchulines y los riñones.
Salen las mollejas.
Vista de algunos de los presentes que, según puede advertirse, mal no la estaban pasando.
Salen las tripas gordas y la rueda de chinchulines.
Corte del vacío.
¡Ahh! ¡Bueno! ¡El chivito habla por si sólo!
Vista del chivito trozado.
Después, helado (surtido) y "champagnito".Más tarde, la dificil tarea, asumida individualmente por la totalidad de los asistentes, de procurar eludir eventuales controles de alcoholemia.
Bien, hasta aquí lo acontecido.
Nuestros respetos.
HISTORIA DEL BRINDIS.-
Según el diccionario de la Real Academia Española el término brindis significa: (Del aleman "bring dir's", yo te lo ofrezco).
1. Acción de brindar con vino o licor.
2. Palabras que se dicen al brindar.
El origen del término se remonta al siglo XVI, y tiene como motivo la celebración de una victoria del ejército de Carlos V sobre su oponente.
Según relatan los historiadores, el lunes 6 de Mayo de 1.527, las tropas de Carlos V toman de forma victoriosa Roma y la saquean. El saqueo fue algo imprevisto. Lactancio, caballero mancebo de la corte del Emperador, convencerá a su interlocutor, el Arcediano del Viso, testigo del saqueo, de que el Emperador ninguna culpa tuvo en ello y de cómo Dios lo permitió por el bien de la cristiandad.
Con motivo de tal victoria, cuenta la historia, que los mandos militares llenaron sus copas de vino, las alzaron al frente y dijeron la frase anteriormente citada: "bring dir's", yo te lo ofrezco. Este hecho, ha dado lugar a la tradición de brindar cuando se celebra algo.
Pero como en todas las historias, hay otras versiones que adelantan mucho más, en el tiempo, los orígenes de los brindis.
Estos lo sitúan en tiempos de los griegos, y tiene que ver con la muestra de confianza que el anfitrión ofrecía a sus invitados. En los grandes banquetes y convites que los más pudientes organizaban para su deleite o en honor de alguien, los criados servían en las copas a todos los invitados y el anfitrión alzaba su copa y tomaba un trago, como señal de que aquella bebida era buena y no tenía veneno alguno. Por aquel entonces, la mejor forma de eliminar a los enemigos era envevenar la bebida.
En todo brindis se plantea la cuestión sobre chocar o no las copas. Aunque es suficiente con hacer el gesto hacia el resto de los comensales, alzando levemente la copa, hay muchas veces que nos gusta el choque de nuestras copas con la de los vecinos de mesa. Lo más correcto es no hacerlo.
Pero chocar las copas también tiene su origen. Uno de los más avalados por la historia, es que el choque de las copas tenía la función de "salpicar" y mezclar el contenido de ambas copas, sobre todo entre los monarcas y los nobles, que utilizaban estos métodos para eliminar rivales, para demostrar que no se ofrecía ningún tipo de bebida envenenada. Así, si cualquiera de ambas bebidas contenía veneno, este quedaría repartido en ambas copas. Como vemos, entra de nuevo en juego una cuestión de confianza y muestra de amistad en el rito de chocar las copas.
Otra de las versiones, indica como origen las sociedades romana y griega, donde eran habituales los grandes banquetes y fiestas. Era tal la magnitud de aquellas fiestas, que los comensales solían levantar y golpear sus copas para llamar la atención de los sirvientes y para que les sirvieran de nuevo más bebida.
Esta costumbre pasó al brindis, con que se golpeaban las copas para llamar la atención del resto de comensales para hacer el brindis.
Es costumbre también a la hora de brindar decir alguna palabra o expresión como salud, cheers, proischt, saude, salute, santé, etc.
HISTORIA DE LA ASOCIACIÓN "LOS ENEMIGOS DE LA VACA".-
Corrían los primeros años de la década del 90, cuando un grupo de amigos, residentes en San Antonio de Padua, Partido de Merlo, Provincia de Buenos Aires, República Argentina, al finalizar un torneo de "paddle tennis", decidieron organizar un asado.
Por cierto, como verán, el asado resultaría inolvidable.
Fue durante los postres cuando alguien formuló una pregunta: ¿Qué pasaría si, tal como está sucediendo, las vacas, que son aproximadamente cincuenta y dos millones, se siguen reproduciendo más rápido que el crecimiento de la sociedad argentina que, a la fecha, no supera los veintisiete millones de habitantes?
Muchas fueron las respuestas, advirtiéndose que el consumo de vino se hacía notar.
Así, otro reflexionó ¡Ustedes hablan de las vacas y nada dicen de los corderos, los cabritos, los lechones, los pollos, los pavos, y todo lo que anda por ahi! ¡El problema será mucho más grave, y mucho antes, de lo que Uds. vaticinan!
¡Atención viejo, y los peces, los mariscos, todo lo del mar! espetó otro.
¡Estamos en peligro, lo único que queda es comerlos! dijo el que, quizás, menos había hablado hasta el momento.
De allí, hasta la propuesta y acuerdo de organizarse y acometer la tarea, pasaron escasos minutos.
¡Debemos empezar cuanto antes! dijo uno.
¡Mañana sabado! contestó otro.
Bien, he allí, aunque cueste creerlo, el evento que excitó la conformación de la Asociación "Los enemigos de la vaca", denominación que fue asignada porque la primer tarea fue "dar cuenta" de un costillar vacuno.